Tipos de Turismo en las Islas Jónicas, Grecia

Miércoles, 17 Septiembre   

Hoteles.- Las islas Jónicas, situadas al oeste de Grecia, constituyen una región administrativa y se esparcen por el mar Jónico y Mediterráneo.

Las más importantes son Cefalonia, Corfú e Ítaca, patria de Ulises. Son montañosas en la mayor parte, y su clima es cálido teniendo muchas cosas en común con la España Mediterránea. La vid, los olivos y las montañas son el paisaje de continuo que se puede ver en esta isla, aparte del mar y muchos otros atractivos culturales.

El viajero que decida realizar una escapada a las islas Jónicas debe saber que el clima que estas poseen es prácticamente igual al del Mediterráneo español, aunque en verano soplan vientos cálidos que llegan a ser sofocantes en algunas ocasiones. De este modo los mejores meses para realizar un viaje son abril, mayo o junio.

Si el viajero se acerca a las islas Jónicas buscando un atractivo ruidoso y agitado no lo va a encontrar ya que éstas son un lugar perfecto donde relajarse disfrutando y reflexionando como los grandes filósofos de la época clásica. Cuna de la civilización mediterránea y parte de la europea, la cultura que en las islas Jónicas y sus alrededores se fraguó es parte activa de un esplendor que el visitante podrá palpar en cada roca de las que forman sus montañas. La influencia del mar Jónico y de todas las islas que la rodean fue de tal magnitud que incluso se puso su nombre a uno de los estilos del arte clásico, el estilo jónico, del que todas estas islas están plagados.

Las islas Jónicas constituyen un turismo de sol, arena y playa, pero también un turismo cultural. En las playas de todas estas islas se puede practicar cualquier deporte acuático como: submarinismo, en el que se pueden ver maravillas debajo de las azules playas peces, corales y plantas acuáticas. Tomar una moto acuática e ir a las numerosas islas que pueblan el entorno del Jónico y una vez allí tomar todos los atavíos de buceo para disfrutar debajo de esas espectaculares islas montañosas de bancos de peces, ramajes coloridos, estrellas, caballitos y diminutos animales del mar.

Después se puede tranquilamente practicar la pesca y una vez llegado a tierra firme saborear y cocinar ese pescado. Pero además de todas estas aventuras marinas es imprescindible que visitemos todos los monumentos y centros culturales que la rica cultura jónica nos muestra, y que en definitiva es también la de nuestros antepasados ya que se extendió, hace ya muchos siglos, por Europa y el Mediterráneo.