Shangai para Compradores Compulsivos

Miércoles, 17 Septiembre   

Hoteles.- Shanghai, donde sólo si uno es arquitecto o comprador compulsivo se lo puede pasar extraordinariamente bien. El resto tendrá que conformarse con imaginarse lo que debió ser.

Si ha llegado hasta allí no puede dejar de recorrer, de día y de noche, el Bund, y comer y cenar en los inmejorables restaurantes en el antiguo malecón. Tampoco puede olvidarse del Templo del Buda de Jade —impresionantes los dos budas verdes traídos desde Birmania para dar vida a este templo construido en 1882—, una auténtica maravilla rodeada de rascacielos pero que desprende una espiritualidad, una religiosidad que envuelve sin remedio al que se acerca; no deja de sorprender el sentimiento reflejado en sus rostros de los numerosos fieles que se acercan a este templo y a todos los que hemos visto a lo largo de China.