Senderismo en el Mulhacén de España

Miércoles, 17 Septiembre   

Hoteles.- Sus 3.482 metros de altitud se levantan imponentes sobre las preciosas tierras del parque nacional de Sierra Nevada. El Mulhacén es, de hecho una cima fácil y asequible siempre que se tenga un mínimo de forma física.

A falta de pasos complejos el principal dificultad de la subida es la altitud a la que se realiza el recorrido pues la falta de oxígeno hace más dura de lo que realmente es el último tramo de la subida hasta la cumbre.

La ruta que a continuación proponemos, como el resto de accesos al Mulhacén, ofrece excelentes panorámicas sobre las diferentes vertientes de la sierra. El recorrido arranca en la Hoya de la Mora, muy cerca de la estación de esquí, donde se encuentra el albergue, centro de visitantes y punto de información del parque nacional. Desde la hoya de la Mora hay que seguir la carretera que sube hasta la base del Veleta, pico bien visible en todo momento, o tomar el sendero GR que ataja con mayor pendiente hacia la cima granadina. Sendero y carretera se unen en las Posiciones del Veleta. Desde aquí bien merece la pena asomarse al circo glaciar del Veleta conocido como Corrales del Veleta y disfrutar de excelentes panorámicas sobre el Mulhacén y la piramidal Alcazaba.Continuamos por la carretera rodeando el Veleta por su falda occidental, disfrutando a nuestros pies de las panorámicas sobre los remontes de la estación, y más a su izquierda y mucho más natural, las lagunillas de la Virgen.

En la intersección que encontramos tomamos el ramal de la derecha para terminar de rodear el pico y salir a la vertiente sur de la sierra, justo en este punto se encuentra el refugio de La Carihuela, desde donde parte el sendero que en 30 minutos lleva a la cima del Veleta. Continuamos por la ancha pista forestal, ya sin asfalto, que avanza por la falda del cordal de la montaña por terreno llano o incluso en ligero descenso.

La ruta ofrece excelentes panorámicas sobre las cuencas altas de los ríos Veleta, Seco, Mulhacén, separados respectivamente por los Raspones de río Seco y Loma Pelá. Estos valles de marcada impronta glaciar, tal y como corresponde a su origen, albergan en su base bellas lagunas de vistosos colores: laguna de Aguas Verdes, laguna de Río Seco, y numerosas balsas de agua. Los diferentes cursos de agua se unen en el fondo del valle alpujarreño para alimentar al río Lanjarón.